Ayudas para la lectura de personas mayores o con algún tipo de discapacidad

Tengo un amigo que le encanta leer. Mi amigo ha pasado últimamente por muy malos periodos. Hace un tiempo estuvo en cama, sin poder caminar, por un accidente que tuvo. Sin embargo, gracias a prácticas camas ortopédicas para personas discapacitadas, mi amigo pudo pasar ese tiempo mucho mejor gracias a la lectura.

Aunque podía leer acostado, a veces se cansaba, de ahí que paraba de hacerlo. Gracias al apoyo de sus familiares y amigos, este hombre pudo disfrutar de los que más le gusta. Un amigo que tenemos en común se apareció un día en la casa con una cama articulada que le permitía incorporarse. Aunque al inicio mi amigo escritor se mostró reticente a usarla, cuando descubrió la posibilidad de leer cómodamente no lo pensó dos veces.

A pesar de su accidente, mi amigo fue una persona feliz. Puede leer y con eso basta. Si estás en un caso similar, o conoces a alguien que lo esté, no pierdas la esperanza. La ayuda siempre, o casi siempre, está al alcance de la mano.

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